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Razones para adquirir tu equipo médico por Arrendamiento

Si estás buscando adquirir un equipo pero crees que no te alcanza el presupuesto, la opción puede ser el arrendamiento: supone una baja mensualidad, sin enganche y permite deducir los gastos que deriven de su renta y uso.

A través del arrendamiento de equipo, las personas físicas –con actividad empresarial, por honorarios y arrendamiento– pueden deducir hasta 6,000 pesos mensuales de la renta del equipo.

“El arrendamiento o leasing es el derecho que una persona tiene de utilizar un bien que no es suyo. Con este producto financiero, el cliente no se descapitaliza”, asegura Fernando Gómez Arriola, codirector general de Nexu.mx.

Al tratarse de la renta y no de la compra, no existe la adquisición jurídica ni contable, lo cual libera al cliente de diferentes obligaciones. Es decir, simplemente el cliente paga una renta, hace uso del equipo y puede cambiar el modelo cada determinado tiempo, agrega Rafael Portillo, director general de NR Finance México, que de abril 2015 a marzo 2016 colocó 45,000 contratos de arrendamiento.

Lo más importante es que el cliente no absorbe la depreciación del 25% al 30% que sufre el equipamiento al salir de la agencia, resalta Ignacio Álvarez, gerente Comercial, Retail y Wholesale de Volkswagen Financial Services México, empresa que colocó 19,000 contratos de arrendamiento el año pasado.

Debido a los beneficios fiscales que permite el esquema, resulta una opción también para aquellas grandes empresas (personas morales) o pymes (RIF) que quieren adquirir varios equipos o equipamiento de un hospital completo.

El artículo 27 dice que si se trata de deducir los gastos en gasolina, estos deberán estar justificados por un comprobante fiscal digital (factura electrónica) y tendrán que haber sido pagados con transferencia electrónica, cheque, tarjeta de crédito, de débito, servicios o monederos electrónicos.
Para que el Servicios de Administración Tributaria (SAT) haga deducible el gasto, el contribuyente deberá usar el auto estrictamente para llevar a cabo su actividad profesional. El fisco no aceptará que factures la gasolina que te gastaste en tus vacaciones.

Ojo, cuando deduces, el fisco no te regresa el dinero, sino que te lo descuenta de tu base o ingreso total sobre la cual grabará los impuestos. Es decir, si eres un doctor que tiene ingresos anuales por 100,000 pesos y deduces mensualmente 6,000 de los gastos de la renta de tu auto (unos 72,000 anuales), el SAT calculará impuestos sobre los 28,000 pesos restantes.

Un beneficio del leasing es que si adquieres un auto por esta figura en comparación con un crédito tradicional, no tendrás que pagar enganche. “Este monto se suple por una renta de depósito más la primer renta del equipo, o hay financieras que piden el 10% del valor del auto”, señaló Gómez Arriola. Mientras que en un crédito tradicional, el promedio de enganche es del 20% del equipo.

En el leasing no hay una tasa de interés sino un monto fijo a pagar mensualmente en el que ya están implícitas las comisiones, el seguro y el costo del financiamiento. “En un crédito tradicional las financieras y bancos sí mencionan las tasas de interés anuales que pueden ir entre 8 y 14%”, distingue Gómez Arriola.

Los periodos de un contrato de arrendamiento pueden ir entre dos y cuatro años, después de ese tiempo, existe la opción de que el cliente adquiera el equipo , por el cual pagará un valor residual (acordado desde el principio del contrato) de entre 15 y 20% de su costo o podrá renovar el contrato y cambiar de modelo.

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